Ni una, ni dos, ni tres, sino cuatro, de cinco, son las interpretaciones basadas en personajes reales con las que nos encontramos en la categoría de Mejor actor de los próximos Oscar 2019. Un escenario que alimenta la razón de todas aquellas personas que entienden la palabra biopic como vehículo infalible para aterrizar en todas las quinielas de las estatuillas más importantes de la industria. No falla, apuesta por una figura histórica y, con que la película esté más o menos a la altura, ni siquiera necesitas protagonizar una obra maestra, la Academia ya te pondrá ojos de amor rendido.
Freddie Mercury, Dick Cheney, Tony Lip y Van Gogh, o lo que es lo mismo, Rami Malek ('Bohemian Rhapsody'), Christian Bale ('El vicepresidente: Más allá del poder'), Viggo Mortensen ('Green Book: Una amistad sin fronteras') y Willem Dafoe ('Van Gogh en la puerta de la eternidad') han cumplido a rajatabla con la teoría y llegan, especialmente en los tres primeros casos, con muchas, muchísimas papeletas para terminar llevándose el Oscar a casa. Mientras tanto, en el otro lado de la balanza, nos encontramos con un solitario Bradley Cooper ('Nace una estrella') cuya presencia en la carrera de premios ha sido poco más que testimonial. Es lo que tiene interpretar a un desconocido, por lo visto.

En cualquier caso, más allá de la importancia real de la veracidad del personaje interpretado, nos encontramos ante cinco interpretaciones mayúsculas, repletas de entrega, pasión, dedicación y compromiso con la historia que están protagonizando. Un conjunto de trabajos tan admirables como distintos entre sí, tan fascinantes en su precisión como conmovedores en su firmeza. Una categoría, en definitiva, realmente sobresaliente.