Crítica de Blancafont
La dama de hierro
Título originalThe Iron Lady
Dirigida por Phyllida Lloyd · con James Smith, Meryl Streep y Jim Broadbent
- Blancafont
- 9 de marzo de 2012
Meryl Streep es de hierro
Meryl Streep es de hierro
No ponemos en duda que Meryl Streep es una (sino la más) destacada actriz dentro de su generación e incluso de todos los tiempos. En su extensa carrera, suma ya 108 nominaciones en diferentes festivales cinematográficos, y ha resultado ganadora de nada menos que 100 estatuillas y en unas semanas tiene la posibilidad, más que probable, de incorporar otro Oscar a su carrera por su brillante encarnación de Margaret Thatcher en La dama de Hierro.
Y hacer de la Thatcher no es cualquier cosa, con la dificultad añadida de que el parecido entre una aparentemente dulce, frágil y bella aunque ya entrada en años Meryl Streep, americana y de izquierdas, y la dama más brutal que haya tambaleado toda la sociedad británica, con métodos poco ortodoxos, físicamente poco atractiva y nada dada a la empatía es a todas luces nula. Por no compartir, no lo hacen ni en ideas políticas. Aunque también es verdad que el maquillaje y algunos retoques como dientes postizos pueden hacer maravillas, pero donde no hay talento de actriz, ni el maquillaje salva la película.
El talento es lo que hace que, aun sabiendo que la señora Streep es la protagonista de este metraje, se te olvide que la estás viendo, ya que desaparece, no detrás del maquillaje, sino detrás de su personaje y lo único que puedes ver cuando aparece en pantalla es a una Margaret Thatcher que hasta ahora no conocías, ya no por exponer su lado más humano, sino porque aparece en su vida más íntima y personal, siempre con su abnegado y fiel marido (al que da vida Jim Broadbent) en el segundo plano que siempre ostentó y sus hijos, casi en un tercer plano, pues su vida fue la política, obviamente poco tiempo le dedicó a la conciliación familiar.
Durante la cinta, se nos ofrecen múltiples ejemplos socioculturales y económicos a los que se tuvo que enfrentar la Primera Ministra de Inglaterra, con los atentados del IRA, las sucesivas huelgas de mineros, los sindicatos, aunque muy de pasada y sin entrar mucho en detalles.
Se muestran más referencias de su vida personal, y su relación con su marido e hijos, y sobre todo los últimos años de vejez en los que su mente le empezó a jugar malas pasadas y donde percibió el precio tan alto que tuvo que pagar por llegar al poder de una nación.
No es una película brillante, pero la interpretación es para disfrutar sobremanera. Incluso cuando aparece la Maggie más senil, Meryl deja de ser ella, pues se mueve, habla, y es una mujer vieja, incluso en la mirada no se le puede reconocer, sólo ves una mujer enferma, decrépita y afligida; solo ves a Margaret Thatcher.
Recomendamos fervientemente la versión original para poder disfrutar de la actuación de Meryl Streep en todo su esplendor, ya que la dicción de una americana de nacimiento transformada en un inglés puro british con diferentes tonos de voz y ensalzando al Imperio Británico durante los mítines no tiene precio.
Más críticas de lectores
Todas las críticas- Y YouDani 8,1
Gran historia real.
La vida de Margaret Thacher ha sido muy movida, y lo he descubierto viendo esta película. Tiene una gran calidad y un guión buenísimo. No obstante, creo que la película perdería mucho sin Meryl…
- K kasiquenoquiero 8,0
La edad no perdona
Tremenda película, donde se ve el ocaso de una mujer que lo fue todo. Lo que más me gusta de la misma es la interacción con el marido muerto. Quizás cuando lleguemos a viejos nos pase lo mismo. Una…
- G Gaudi 7,0
Meryl Streep se transforma en Margaret Thatcher
Meryl Streep resulta arrolladora, pero no así la película, que a mi entender adolece de todo. La línea argumental es el de una anciana con demencia senil que vive rodeada de recuerdos y acompañada…
- M mavicky 9,1
insuperable "dama de hierro"
Efectivamente la película es magnífica, pero sobre todo la interpretación de Meryl Streep, una mujer que cada película que hace consigue superar a la anterior. Es digna de un oscar y ya serían unos…