El valor de escuchar
Sin spoilers
Ya son más de 35 películas las que ha dirigido Spielberg en más de 50 años y quien ha visto su filmografía sabe el poder que ha tenido a lo largo de los años de cambiar la forma de hacer cine (comercial) y es el director que posiblemente mayor influencia ha tenido a la hora de entretener al público. Me enfrento a la que posiblemente sea su última película con John Williams (quien contenido no deja de ser un maestro una vez más en esta ocasión) con opiniones polarizadas entre la obra maestra y la mayor obra manipuladora y sensiblera que puede existir. El caso es que como ya pasara en 2016 con La llegada (Arrival) de Denis Villeneuve con la que comparte ciertas similitudes en el tema de la comunicación y el lenguaje, el gran público espera aliens, acción y destrucción (esto no es La guerra de los mundos) y tristemente se ha vendido como un gran espectáculo pero claro hay que vender que es el objetivo principal y parece que sí que ha hecho dinero pero las cosas claras, esta película va por otro lado.
'El día de la revelacion' es deslumbrante como más de una veintena de pelis del director y conserva todos sus travellings, transiciones y planos luminosos y sombríos que tanto caracterizan a su director de fotografía Kaminski, que ambos vuelven a demostrar que son unos genios en el arte de la narrativa visual. Pero no es una cinta de acción, apenas tiene un par de persecuciones (brillantemente rodadas por cierto) y poco más. Sus 138 minutos se condensan como una cebolla a la que vas viendo sus capas con el paso de los minutos a través de dos personajes muy bien definidos pero sobre todo interpretados.
La cinta culmina con un tercer acto muy intenso e interesante, pero Spielberg además de plasmar lo que él cree acerca de los extraterrestres se dedica a hacer una radiografía del mundo actual tanto social como político en medio de tanto escepticismo y egoísmo, él apuesta por el ser humano, por la colaboración, la verdad y sobre todo la fe (de todo tipo), algo que tristemente se ha perdido con el paso del tiempo en las nuevas generaciones. Y ante la desinformación, mentiras y tantas verdades ocultas Spielberg ha sido oportunista, no lo voy a negar pero también arquitecto en el tiempo de saber cuando plasmar y transmitir ese mensaje tan necesario y aparentemente ingenuo pero con una forma brillante de calar a nivel emocional en el espectador.
Como siempre, Spielberg ha tenido, tiene y seguirá teniendo detractores pero si has llegado hasta aquí leyendo y has visto todas sus películas y sobre todo las has disfrutado puedo apostar a que lo vas a pasar en grande porque es otra lección más de cine por parte del director. Con ecos a Encuentros en la tercera fase y E.T. con su pequeño homenaje a Con la muerte en los talones y referencias a A.I. y Minority Report creo que es una de esas películas (originales, ya es decir) que se tienen que ver en una sala de cine por la reflexión, la emoción y la empatía que es por lo que apuesta sobre todo en los personajes de Emily Blunt y Colman Domingo. Vayan y disfruten que no le quedan muchas a este director (Ojalá me equivoque) y sobre todo escuchen, no ignoren, no tapen, no sean cínicos, no destruyan. ¿Naif? Puede ser, ¿necesaria en estos tiempos? Ni lo dudéis, pero palos le van a caer por el mundo en qué vivimos.
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Festival Internacional de Cine de Lanzarote