Además de estar nominadas en una de las categorías más importantes de los Oscar, las cinco intérpretes que luchan por la estatuilla correspondiente a Mejor actriz tienen otro punto en común: ser el elemento más destacado y valiosos de las películas a las que representa. Y eso, quizá, puede que sea un triunfo todavía más relevante que el de terminar llevándose el preciado galardón a casa.

Ahí está la monumental fuerza, presencia y entrega de Emma Stone en 'Pobres criaturas'. La emoción y humanidad que le aporta Annette Bening a 'Nyad'. La mirada imponente e hipnótica de Sandra Hüller en todas y cada una de sus escenas de 'Anatomía de una caída'. Los atronadores silencios de Lily Gladstone en 'Los asesinos de la luna'. La calmada y sencilla grandeza, dignidad y sensibilidad con la que Carey Mulligan se apodera por completo de 'Maestro'. Inmensas.
En lo que tiene que ver con las posibilidades reales de triunfo, la emoción es total, ya que Stone y Gladstone se han estado repartiendo los galardones más importantes de esta carrera, lo cual abre incluso la posibilidad de que una tercera vía llamada Sandra logre aprovechar una (evidente) división de votos, pero, mientras esperamos la solución final, sigamos recalcando la valentía y el talento con el que estas cinco actrices nos deslumbraron desde la pantalla con estos maravillosos trabajos. Llenándola. Coronándola. Elevándola.