La comedia en televisión es el género que mayor renovación ha experimentado en la última década, sobre todo en el mercado anglosajón. Los últimos 15 años han supuesto una eclosión de creatividad que ha dado una vuelta de tuerca a la comedia de situación clásica, también llamada sitcom, y que es fácilmente reconocible por sus risas enlatadas. Como germen de esta ola de nuevas comedias, tenemos a finales de los 90 a 'Seinfeld', ese "show about nothing", mezcla de la sitcom clásica y algo más.

Siguieron después series como 'Curb Your Enthusiasm', 'Arrested Development' o 'The Office'. La mayoría han sido series-nicho para audiencias pequeñas pero ávidas de una nueva manera de entender el humor más audaz y arriesgada. Sus características principales son la fragmentación de las tramas, un estilo documental de grabación, la fuerte personalidad de sus protagonistas (cada vez más excéntricos) y la apuesta por temas menos conservadores. Nada se escapa ya a ser tratado de manera cómica.
Muchas de las comedias que vemos en la televisión actual siguen la senda de estas series. Algunas de ellas han llegado a conquistar audiencias más amplias, algo que confirma la solidez de estas propuestas que empiezan a dejar de ser minoritarias y que demuestran la vanguardia y vitalidad de este género. Repasemos algunas de las mejores que podemos disfrutar en nuestras pantallas y las razones que las hacen diferentes.